Sueño hecho realidad
Si hay algo de lo que nuestros corazones siempre estarán agradecidos es de la buena disposición para trabajar con nosotros para la coreografía más especial y difícil de nuestras vidas: Una marinera de boda.
Ya sabíamos de lo excelentes bailarines que son pero como profesores qué capos. La paciencia de Álvaro y la precisión de Betsy hizo que salir de nuestra zona de confort (bailar marinera) no sea tan difícil, porque te dan la confianza, te dan tips, te cuidan en el proceso, te ayudan a conectar y jugar con tu futuro esposo a través del baile. El resultado final: Una tremenda sorpresa para la familia y los invitados, nosotros felices y los profes bien orgullosos. Excelente experiencia




